Kimi Antonelli quedó a dos puntos de la gloria tras su brillante triunfo en Austin
El italiano de Mercedes dominó el GP de Estados Unidos y consiguió su novena victoria de la temporada, pero los resultados de Russell y Hamilton postergaron su consagración. En México podría convertirse en el campeón mundial más joven de la historia.

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Kimi Antonelli hizo todo lo que tenía que hacer para convertirse en campeón mundial de Fórmula 1 en Austin. Consiguió la pole position, ganó el Gran Premio de Estados Unidos con autoridad y no cometió un solo error durante las 56 vueltas. Sin embargo, cuando cruzó la línea de llegada, todavía no podía festejar el título. George Russell terminó octavo y Lewis Hamilton fue cuarto, dos resultados que alcanzaron para postergar una consagración que ahora parece cuestión de tiempo. Al italiano de Mercedes, de apenas 20 años, le faltan solamente dos puntos para alcanzar una corona que puede convertirlo en el campeón más joven de la historia.
La victoria fue la novena de Antonelli en una temporada extraordinaria. Pero, a diferencia de otros triunfos, el de Austin tuvo una carga especial. El campeonato estaba en juego y el italiano sabía que cualquier equivocación podía complicar una oportunidad que tenía al alcance de la mano.

“Qué sensación increíble. Después del viernes, creo que ninguno de nosotros esperaba estar aquí celebrando una victoria. Por eso, haber dado vuelta el fin de semana de esta manera es realmente especial”, reconoció Antonelli después de bajarse del Mercedes.
El italiano no exageraba. El viernes había sido complicado para la escudería alemana, que tuvo dificultades para encontrar el rendimiento esperado. Pero el equipo trabajó sobre la puesta a punto y consiguió transformar aquel comienzo poco alentador en un sábado de pole position y un domingo de dominio absoluto.
UNA CARRERA SIN ERRORES CUANDO EL TÍTULO ESTABA EN JUEGO
Antonelli largó desde la primera posición con neumáticos Pirelli medios, mientras varios de sus rivales apostaron por los blandos. Pese a esa diferencia, tuvo una salida impecable y completó la primera vuelta con 2,3 segundos de ventaja.
A partir de allí, administró la carrera con una serenidad llamativa para alguien que disputa apenas su segunda temporada de Fórmula 1. Mercedes eligió una estrategia de una sola parada y el italiano respondió manteniendo un ritmo consistente, sin comprometer los neumáticos ni darle oportunidades a sus perseguidores.

Terminó 13,078 segundos por delante de Charles Leclerc (Ferrari), mientras que Max Verstappen (Red Bull) completó el podio. Pero detrás de ese resultado aparentemente sencillo hubo una tensión que el propio Antonelli reconoció.
“El auto se sintió muy bien y pude controlar la carrera, pero definitivamente no fue fácil. Hubo presión durante toda la competencia y sabía que no podía permitirme un error. Simplemente intenté mantener la calma, concentrarme en cada vuelta y ejecutar la carrera”, explicó.
Esa frase ayuda a entender por qué Toto Wolff consideró que Austin fue la mejor actuación de Antonelli desde su llegada a la Fórmula 1. El italiano ya había conseguido victorias espectaculares, incluida una remontada desde el fondo en Monza, pero esta vez debió afrontar un desafío diferente: conducir con la obligación de ganar y la posibilidad de conquistar el campeonato.
Para el responsable de Mercedes, fue la actuación de un piloto que ya conduce como un campeón, aunque todavía no haya conseguido oficialmente el título.
Y quizás esa sea la mayor diferencia entre el Antonelli que comenzó la temporada y el que ahora está a un paso de la corona. Su velocidad nunca estuvo en discusión. Lo que mostró en Austin fue la capacidad de administrar la presión sin permitir que afectara su rendimiento.
POR QUÉ ANTONELLI NO PUDO CONSAGRARSE EN AUSTIN

Para convertirse en campeón en Estados Unidos, Antonelli necesitaba ganar y esperar una combinación de resultados: Russell debía terminar noveno o más atrás y Hamilton no podía superar el quinto puesto.
El italiano cumplió con su parte, pero sus dos perseguidores hicieron lo suficiente para mantenerse matemáticamente en carrera. Russell terminó octavo con el otro Mercedes, mientras que Hamilton consiguió el cuarto lugar con Ferrari. Eso dejó el campeonato en una situación muy particular.
Antonelli acumula 365 puntos, contra 242 de Russell y 241 de Hamilton. Su ventaja es de 123 unidades sobre su compañero de equipo y de 124 sobre el piloto de Ferrari. Como todavía quedan cinco Grandes Premios y 125 puntos por disputarse, ninguno de los dos está matemáticamente eliminado.
Sin embargo, Antonelli solamente necesita sumar dos puntos más para garantizarse el campeonato, independientemente de lo que hagan sus rivales.
La cuenta es sencilla: si termina noveno o mejor en el Gran Premio de México, se convertirá en campeón mundial. Incluso podría conseguirlo sin sumar, dependiendo de los resultados de Russell y Hamilton.
MÉXICO, A LAS PUERTAS DE UN RÉCORD HISTÓRICO

El próximo domingo, 1 de noviembre, Antonelli llegará al Autódromo Hermanos Rodríguez con la posibilidad de ingresar definitivamente en la historia de la Fórmula 1.
Si consigue el campeonato, superará el récord de Sebastian Vettel, que se consagró por primera vez en 2010, cuando tenía 23 años. El italiano acaba de cumplir 20 y se convertiría también en el primer campeón de su país desde Alberto Ascari, que consiguió su segunda corona en 1953.
Resulta difícil imaginar un contraste mayor: hace apenas dos temporadas, Antonelli todavía estaba recorriendo las categorías de formación. Ahora se encuentra a las puertas de conquistar el campeonato más importante del automovilismo mundial.
Pero el joven piloto no quiere que la cercanía del título le haga perder de vista el trabajo de quienes lo acompañaron durante el año. “Un enorme agradecimiento a todos los que están aquí en el circuito y a quienes trabajan en Brackley y Brixworth. Seguimos trabajando después de un viernes difícil y nunca nos rendimos. Poder recompensar todo ese esfuerzo con una victoria es increíble. Estoy muy orgulloso de lo que conseguimos”, afirmó.

Son palabras que también explican cómo se construyó el éxito de Mercedes. El equipo no solamente consiguió desarrollar un auto competitivo bajo el nuevo reglamento técnico de 2026, sino que encontró en Antonelli a un piloto capaz de aprovecharlo y responder cuando las circunstancias se volvieron difíciles.
Después de Austin, el italiano aseguró que quiere conseguir el título con otro gran resultado, sin limitarse a especular con los puntos que necesita. Es la mentalidad que lo llevó hasta esta posición y que pretende conservar hasta el final del campeonato.
Antonelli se fue de Austin sin el título, pero con algo que quizás sea igual de importante: la certeza de que está preparado para ganarlo. En México tendrá una nueva oportunidad. Esta vez, le bastará con terminar noveno para que sus 20 años queden asociados a un récord que hasta no hace mucho parecía muy difícil de superar.





